Ago 07
Publicidad y sensibilidad
Vivimos en tiempos en los que hay que pedir perdón por todo, lo cual es bastante contradictorio y contrario a nuestra filosofía española de vida.
Ahora resulta que no podemos hacer una caricatura de Mahoma porque es ofensivo, qué curioso, en España llevamos cagándonos en Dios (así, con todas las letras) desde los tiempos de Mío Cid y nunca ha pasado nada. Hay que andar con mil ojos, ser políticamente correcto y respetar todas las culturas y creencias, aunque sean inferiores (cómo definir una cultura inferior os preguntaréis… para mí es muy fácil, tan sólo hay que guiarse por el respeto a los derechos humanos. Que en una cultura si criticas al gobierno te cortan la lengua, es peor, es decir inferior, a otra en la que haya libertad de opinión.)
Lo que pretendo no es hacer una revisión sociológica del mundo en que vivimos sino llamar la atención sobre la censura que sufre muchas veces la publicidad, en ocasiones, sin sentido. Recientemente ha salido un anuncio que ha sido censurado (http://www.elmundo.es/elmundo/2007/08/06/comunicacion/1186417722.html). Yo no sé si es racista o no, quizás en una primera impresión lo pueda parecer, pero cuando lo veías preguntaos ¿son todos negros porque es el símbolo inequívoco de la superiorida física de los negros o es una vuelta a la esclavitud? No lo sé, sólo sé que si seguimos así la publicidad será cada vez más noña y más aburrida.
Hay gente que está demasiado ocupada en ver fantasmas donde no los hay… hay que reírse de uno mismo… a mí, por ejemplo, si me cuentan un buen chiste de vascos me río.








