Ago 13
6 sombreros para pensar

El pasado mes de junio tuve la oportunidad de asistir en Madrid a un seminario de Edward de Bono, uno de los gurús mundiales en torno al pensamiento creativo. Había oído hablar de él en otro seminario de innovación y me estaba leyendo su libro (aún estoy) “El pensamiento lateral”. El tipo no solo sabe reflexionar sobre todos estos aspectos sino que sabe comunicar. “6 sombreros para pensar” es otra de sus proposiciones mil veces repetidas en seminarios y publicaciones por todo el planeta. Una teoría que se basa si se quiere en el sentido común (todos hemos dicho alguna vez que antes de tomar una decisión hay que analizar los pros y los contras, ser objetivo, dejar a un lado las pasiones…) y en los roles que cada uno dentro de las organizaciones y de la sociedad representamos (el pasional, el objetivo, el pesimista, el creativo…). De Bono mete todo esto en una coctelera, lo ordena y de ello sale el siguiente planteamiento que puede ser utilizado para tomar una decisión en torno a un problema en una reunión de grupo en cualquier empresa u organización. Consiste, y el señor Edward me perdone, si simplifico, en que todos los participantes aborden el mismo problema desde perspectivas diferentes, poniéndose sucesivamente cada uo de los sombreros (en el orden que el moderador o director de la reunión determine según el caso y con las repeticiones necesarias). De este modo todos piensan en la misma dirección, se produce un “pensamiento paralelo”. El sombrero blanco hace referencia a la información disponible, la que falta, cómo obener la información necesaria para resolver el problema, qué preguntas hay que formularse. Cuando todos los participantes se “ponen” (real o figuradamente) el rojo plantean sus sentimientos, desatan sus emociones, dejan volar sus sensaciones, y todo sin justificaciones, sin razones. El sombrero negro pone a los participantes en la reunión ante los riesgos, precauciones, fomenta sus sentido crítico, advierte de las desventajas. El sombrero amarillo es el positivo, el de los beneficios, el de los palntamientos orientados a cómo conseguir el resultado buscado, el que destaca los aspectos positivos de la idea. El verde, el de la creatividad, las nuevas ideas, el de las alternativas tanto evidentes como más ocultas, el que abre nuevas posibilidades, el del pensamiento lateral (menos lógico). El azul es el que organiza todo lo anterior, el que plantea el punto central, el foco del asunto, el que decide la disciplina de la reunón, determina el resultado, decide los sombreros que se usarán y en qué orden. Es, de algún modo, el moderador de la reunión y el que permite sacar conclusiones. La idea, así expuesta, parece simple y evidente. Sin embargo, cuántas veces en la vida, profesional y personal (también en ella nos pueden ser útiles los cambios de sombrero) llevamos calado el mismo sombrero siempre puesto, adoptamos el mismo rol y nos perdemos un montón de perspectivas y puntos de vista que nos pueden ayudar a tomar decisiones más correctas y a dar con soluciones más creativas y más innovadoras.









13 Marzo 2008 a las 11:11 am
La verdad creo que los colores deben ser utilizados de acuerdo al concepto que menejemos sobre la vida..o mejor dicho sobre la muerte si bien asi vivimos cuando morimos o morimos cuando vivimos..he aqui una gran incognita que solo sabremos responder cuando logremos avandonar nuestro cuerpo y conocer realmente lo que significa ese estado…En donde experimentamos realmente el color blanco que significaria asi el encuentro con la paz o la maldad..tambien el rojo pues si depronto encontramos en vez de paraiso un infierno y por tanto este simboliza lo malo que nos puede suceder, las tragedias y la sangre que pronto visitara nuestras vidas..tambien conoceremos en verdad cual es esa luz amarilla que podriamos decir hoy en dia nos muestra alegria, productividad, optimismo, riquezas y cambio acompañado de prosperidad..Mientras tanto podremos ecifrar en si el significada de los demas colores? He aqui el gran dilema…Pienzo pues que una reflexion con base en lo anterior dicho produciria en cada uno de los lectores esa duda de quere filosofar y llegar al punto en el que puedan decir solo se que nada se…