Ago 16
Claves del diseño en La Rioja
A la hora de analizar la situación del diseño en La Rioja hay que tener en cuenta varios aspectos. En primer lugar, hay una serie de factores externos (vinculados al entorno) y otros internos (propios del sector).
Del entorno:
- Inmadurez del anunciante.
- Falta de reconocimiento social y empresarial del diseño. Pondré algunos ejemplos: parece un chiste la frase “¿Estudias o diseñas?”, pero se utiliza; se asume que una silla de diseño es incómoda, como si la ergonomía no fuese parte esencial del diseño industrial o de producto, es decir, existe confusión entre lo que es diseño y lo que es la estética por la estética; además, cualquiera se atreve a opinar de diseño pero nunca opinaría ante su dentista; y una pregunta en el aire: ¿por qué si, aparentemente, la mayoría de la gente tiene buen gusto y distingue lo bonito de lo feo se ven cosas tan feas por ahí: logos, carpetas, rótulos, furgonetas…
- Intrusismo (cualquiera con un ordenador y un cursillo de autoedición se autodenomina diseñador).
- Competitividad salvaje (concursos).
- Falta de apoyo al sector (se ayuda a quien compra diseño y no a quien hace diseño).
- Bajos presupuestos: el cliente no está dispuesto a pagar el diseño (pese a que el mismo cliente acepta en su vida privada que le pidan más dinero, a veces mucho más, por un producto porque “es de diseño”). Sin embargo, cuando la agencia es de fuera de La Rioja se paga mucho más sin complejos.
- Falta de reconocimiento de la propiedad intelectual del diseño.
Internas:
- Sector atomizado y desunido: no existe, por ejemplo, una política común ante los concursos por parte de las agencias.
- Problemas para encontrar diseñadores: diseñadores sin formación artística y comercial-publicitaria, a menudo simples usuarios de ordenador y de programas básicos de diseño. La Escuela de Arte no es aún el vivero que las agencias necesitan. - Nula promoción: no hay apenas fichajes (aunquen esto va cambiando) ni tampoco una gran promoción dentro de las empresas.
- Autocomplacencia: a veces aceptamos diseños “monos” sin estrategia ni ideas detrás.
- Falta de vertebración del sector: no hay Colegio de Diseñadores.
En cualquier caso, y una vez descrito el panorama, pueden sacarse algunas conclusiones en positivo:
- Cada vez más empresas se están acercando al diseño.
- La Administración trata de crear cierto caldo de cultivo favorable.
- El intrusismo tiende a desaparecer lentamente: cada día se deja menos la página web en manos de un primo o un “amigo”.
- El nivel del diseño en La Rioja es alto.
Y unas últimas reflexiones sobre los concursos que las empresas, y sobre todo la Administración deberían meditar:
- No se paga a los concursantes: las agencias dedican tiempo y dinero gratis. Un ejemplo: 40 participantes, 2,5% de posibilidades de ganar; es decir, 39 trabajando gratis.
- Bases mal redactadas: briefing inexistentes.
- Criterios de selección poco o nada definidos: ¿cuenta el precio?
- No hay técnicos en el jurado.
- Se dejan desiertos no por falta de calidad sino por incapacidad del jurado de ponerse de acuerdo.
Estas líneas trazan, a mi modo de ver, las claves en las que se desarrolla el diseño en La Rioja. El objetivo es que cada cual se dé más o menos por aludido y saque sus propias conclusiones y actúe en consecuencia.








