Sep 26
Lo que no se nombra no existe
No lo digo yo. Lo dice José Luis Conde, un experto lingüista mucho más sabio que yo. Yo lo único que hago es darle la razón.
Me gusta el idioma que hablo; me gusta cómo suenan casi todas sus palabras; me gusta pensarlas; me gusta pronunciarlas; me gusta escucharlas aún más que pronunciarlas; me gusta escribirlas porque haciéndolo descubro lo complejo que es.
Por eso me disgusto tanto cuando lo humillamos, y lo humillamos cada vez que lo usamos sin cuidado; cuando hacemos que parezca incapaz de parir nuevos vocablos y usamos palabras intrusas, ajenas y ridículas en nuestras bocas, sin darle siquiera la oportunidad de expresarse por un complejo absurdo de inferioridad al pensar que en castellano lo que queremos decir no suena tan bien. Pensamos a través de las palabras. No encuentro mejor razón para querer cuidarlas.









26 Septiembre 2007 a las 8:41 pm
Y para cuidarlas qué mejor que leer las dos entradas anteriores, la de admin (que es Francis, a ver cuándo se retrata) y la de Natalia. Debemos leer y, sobre todo, escribir, incluso en flechasrojas.com… y consultar a la Fundeu y a la RAE y a cualquier diccionario que tengamos a mano.