Oct 20

Sobre este blog

Tag: Francis, Nueva Empresa, Periodismo, Internet, ComunicaciónFrancis @ 5:35 pm

Cuando se planteó la necesidad de crear un blog no fue por un seguidismo “freak”. No buscábamos ser modernos, ni estar a la última. No queríamos llamar la atención, no se hizo con afán de notoriedad. Queríamos ser bloggers, como otros tantos millones, ni más ni menos. Participar de un fenómeno global de comunicación. Entendiendo de qué iba esto, haciendo un esfuerzo por ser uno más de los quince millones de bloggers que pueblan la red.

Por eso, y aunque teníamos recursos suficientes para haber hecho un blog con nuestra propia tecnología, decidimos hacerlo como un usuario más, en el tiempo y los costos propios de un particular. Casi como un adolescente ansioso por destilar lo que piensa.

El tiempo que nos dimos fueron diez días. Más hubiera sido artificio. Y por supuesto, pensábamos, había que hacerlo fuera  del horario de la oficina, incluso fuera de sus instalaciones. Este punto era para mi fundamental; el verdadero blogger no lo hace por trabajo, sino en sus ratos libres, cuando está cansado pero la conciencia y la ilusión por compartir aún siguen despiertas. Así que la cosa quedó en dos fines de semana y cuatro ratos por las tardes de una semana de julio que no recuerdo. También nos olvidamos de nuestros recursos como desarrolladores de aplicaciones web. Nada de “aesepé”, ni “puntonet”, ni “esecuele server”. Tampoco análisis de requisitos, ni adaptación a la imagen corporativa, ni lindezas de ese tipo. Nos movía la urgencia de hablar, de comunicarnos. Así que utilizamos uno de los sistemas de gestión de bitácoras más extendido del mundo, Word Press. Un sistema de código abierto (otra concepto fundamental y conectado con este fenómeno de la web social y compartida, que otro día explicaré, pero que no es sólo “todo gratis”), en PHP y MySQL, que aunque no sepáis que significa lo que si podréis entender es que es mucho más económico que lo que nosotros empleamos habitualmente. También utilizamos un proveedor de alojamiento con precios bastante más ajustados de lo habitual, lejos de los costes de los servicios más profesionales que empleamos en nuestros trabajos comerciales. Todo barato, por cuatro pelas, no tanto por austeridad empresarial sino por una cuestión de ser consecuentes con el propio fenómeno. Hasta por aquello de la coherencia decidimos no utilizar nuestras habituales y carísimas herramientas de trabajo, como las estaciones de trabajo o Adobe CS3. Nada de eso: un viejo y cutre ordenador que tengo sin carcasa por lo mucho que se recalienta y el gratuito y magnífico Gimp como editor de imágenes, que todo sea dicho de paso, y haciendo honor a la verdad nunca había hutilizado y que me pareción bastante bueno teniendo en cuenta que es gratuito. Buscamos alguna plantilla chula por Internet para nuestro blog, cambiamos cuatro imágenes, unas cuantas etiquetas y a funcionar al décimo día, tal y como habíamos dicho.

Tres meses después creo que poco importa si blanco o verde, si más rápido o menos. Ahora lo que interesa es la próxima entrada, lo que decimos los que hacemos esta bitácora. Ahora el protagonismo es nuestro, hemos conseguido hacer una web viva y nuestra. Y sí, de nosotros depende que sobreviva y crezca y gane lectores y difusión, o bien que muera de inanición . Por supuesto podemos pensar que es una tontería. Casi seguro que lo es. Pero todo es cuestión de actitud. Las casas se comienzan a construir moviendo una piedra, y el agua se conserva cerrando un grifo. Casi sin enterarnos somos parte de la web 2.0, un espacio sin directores ni subalternos. Un fenómeno global que a mi forma de entender nos dice que todo está conectado, que todos somos importantes, que quien más o quien menos tiene algo que decir, que las solución está agazapada tras las palabras de alguno de nosotros. Y eso, esa actitud humilde, cuando nace de una empresa no hace a esta perfecta, ni tan sólo le garantiza la posibilidad de redención, pero necesariamente la hace mejor. Mejor, porque se ha dado cuenta de que su suerte y su desgracia, su patrimonio esencial, lo que es y lo que será, incluso lo que no podrá llegar a ser, pasa por la gente que la compone.

Un comentario a “Sobre este blog”

  1. Javier Alonso :

    Bueno, Francis, veo que, por un lado, intentas animar a quienes debemos construir este blog colectivo y, por otro, lo das por consolidado. Aunque creo que pesa más lo primero que lo segundo, ya sabes que el pistoletazo de salida para la difusión del mismo lo das tú. Tú dirás cuándo podemos empezar a promocionarlo porque ahora sigue en periodo de pruebas, experiencia piloto o como demonios queramos llamarlo.

Déjanos tu comentario

E-