Dic 02
¿Que estás haciendo?
Twitter es sin duda una de las herramientas más controvertidas de eso que se llama web 2.0. En síntesis, se trata de un sistema comunicación que conecta mensajería instantánea, SMS e Internet de forma sencilla y transparente y sirve para decir que es lo que estás haciendo en este momento. Mediante mensajes de texto SMS o desde Internet dejas tu mensaje, con una extensión máxima de 140 caracteres, el cual aparece en tu página personal de twitter. Por supuesto, como todo en la web 2.0, crear tu propia página en Twitter es gratuito. Y desde luego puedes invitar a quien quieras a tu página, los cuales pueden suscribirse a tu página y recibir todo lo que escribas en ella de forma instantánea y gratuita a través de feeds RSS o mensajes en el móvil. Tela marinera.
En principio la sensación que tienen la mayoría de usuarios de Internet, incluidos buena parte de los locos del bloggin y las redes sociales, es que es una auténtica, absoluta y mayúscula estupidez. Echando un ojo a los mensajes mayoritarios que dejan sus usuarios, desde luego parece que no les falta razón a sus detractores: “me voy a la cama con una acidez de estómago tremenda”, “vaya porquería de capítulo” o “me estoy comiendo unas gambas de Huelva con un blanquito de Heredia”, son los tipos de mensajes que se dejan mayoritariamente en Twitter.
Probablemente una de las cosas que más daño le hacen a Twitter sea su slogan “What are you doing” que condiciona su forma de uso y dificulta que cada uno lo use para lo que le de la gana y le saque su partido. Como todo, depende de cómo se use. Igual que ocurre con el papel, en el que caben desde la verborrea populachera y demagógica de los discursos chavistas hasta la reflexión profunda y mágica del imaginario José Arcadio Buendía, ambos muy suramericanos pero de alturas intelectuales muy distintas, desde sentencias de muerte a los entrañables dibujos de Leire.
Como cuenta una canción de Drexler “La máquina la hace el hombre y es lo que el hombre hace con ella”.








