Feb 06
¿Es posible otra televisión?
La Asociación de la Prensa de Madrid me acaba de enviar un libro con las directrices editoriales de la BBC, sus valores y criterios. Un libro muy interesante que además de interesantísimos planteamientos informativos incluye aspectos relacionados con la publicidad. Unos planteamientos que harían inviable la televisión y la radio en España, incluidas las públicas. El libro recoge, por ejemplo, los criterios a la hora de emitir cuñas sobre programas de televisión o radio en horario infantil. Respecto a la publicidad encubierta afirma taxativo: “No debemos incluir nunca un producto o servicio en radio o televisión a cambio de dinero. (…) Es ilegal llegar a un acuerdo de este tipo en la Unión Europea”. Regula también cómo y cuándo se deben mencionar productos comerciales en la información , básicamente cuando responde a criterios periodísticos. Previene contra los intentos de entidades externas de colocarles historias, niega incluso la promoción de los propios productos comerciales de
la BBC. Los concursos deben ser ajenos a presiones comerciales, los anuncios no pueden parecer programas de la BBC, los programas y eventos solo pueden ser patrocinados por empresas no relacionadas con la temática del programa y los informativos de radio y programas de actualidad en televisión no son patrocinables. Define y regula la publicidad subliminal, la publicidad virtual. Plantea que para buscar participantes en programas de televisión la publicidad debe ser el último recurso… Esto, desde el punto de vista publicitario. Desde el informativo, el manual es riquísimo con directrices sobre la exactitud, precisión, imparcialidad y diversidad de opinión que debe presidir la información de la cadena, el derecho de intimidad, el tratamiento de las informaciones sobre menores, la información política, de guerra y terrorismo, los criterios en torno a la religión, etc. Y todo con planteamientos muy claritos sobre el uso de las fuentes, las dramatizaciones, las grabaciones ocultas, grabaciones en propiedad privada, acompañamiento en redadas policiales, cómo usar material que proviene de otras fuentes. Son solo algunos ejemplo. En fin, toda una lección de ética periodística y publicitaria que, al margen de que parece imposible que se cumpla al 100%, solo el hecho de haber reflexionado sobre ello y ponerlo negro sobre blanco ya parece un milagro.
