Feb 14
Los clientes de nuestro mundo
Recientemente, asistí a un seminario titulado Gestión ética de la comunicación empresarial organizado por la Asociación de la Prensa de La Rioja e impartido por José Manuel Velasco, director de Comunicación de Unión FENOSA y presidente de Forética. José Manuel Velasco, nos habló de algo fundamental a la hora de realizar nuestro trabajo de comunicación integral en Nueva Imagen: de cómo son los clientes de nuestro mundo. Y los clientes no existen. Existe el cliente. Con su “yo” individual y su “yo” social. Su “yo” individual, en el mundo en que vivimos, el primer mundo, se manifesta en un consumidor que es vitalista (como dice Vicente Verdú, “la vida es el supremo objeto de consumo”; es hedonista, busca el placer todo el tiempo; es consciente más que consecuente (solidario por placer); impaciente (la vida es on line); es desconfiado pero ingenuo; exigente; un “pasota activo” (el ser audiovisual que ve pasar la vida en una pantalla, de televisión, de Internet…); es inconstante, con tendencia a la infidelidad (por eso el empeño hoy en día de todas las marcas de fidelizar, luchando contracorriente)…Y su, nuestro, “yo” social se resumen en un individuo, admítase la redundancia, que es individualista pero está acostumbrado a moverse entre multitudes (en los macrofestivales, en los estadios deportivos…); es emotivo; es asustadizo; es un consumista consciente; es paradójico…En fin, que la vieja segmentación tan cómoda para los publicistas que simplificaba todo a grupos más o menos homogéneos con criterios de edad, hábitat, sexo, etc., se desmorona, seguramente nunca ha sido muy real, pero en la aldea global, cada vez tiene menos sentido. Nos enfrentamos a millones de “yoes” distintos a los que nos toca contarles algo. Tal vez la clave pasa por poner un buen cebo en la caña y ya picarán aquellos a quienes les seduzca la mosca.

14 Febrero 2008 a las 1:37 pm
Cuando yo estudiaba habia clase social alta, media y baja. Despues la media se dividio en tres: alta, media y baja. Hace unos años acudí a una conferencia donde se presentaban varios grupos sociales con características y comportamientos similares, y a los que en grandes lineas, convendria adecuar a cada uno de ellos, el mismo lenguaje en la comunicación.La tendencia y la moda hoy de los gurús que estudian la socio-demografia es el “one to one”, probablemente internet ha tenido que ver bastante en ello.
Yo no digo que todo esto no sea así y que con total seguridad y para casos determinados habra que buscar tantos posicionamientos y lenguajes publicitarios como consumidores existan, pero ME NIEGO EN ROTUNDO a pensar que campañas que DESPIERTEN SIMPATIA, HAGAN SONREIR o propongan EL AMOR Y EL CARIÑO ENTRE LAS PERSONAS, pasen al olvido. Pienso que este tipo de campañas y otras muchas siempre funcionaran y es ahí donde tenemos que poner nuestro empeño.Si el tiempo desafortunadamente me quita la razón, sólo deseo que entonces haya pasado a mejor vida, porque el mundo será demasiado serio y triste y las personas creo que estarán mas cerca de las máquinas que los futuros robots.Así que “SONRIA, POR FAVOR”, y póngaselo a su campaña.