Feb 05 2008

Un artículo interesante en www.elmundo.es

Tag: Publicidad y comunicaciónÍñigo Ruiz @ 9:59 am


Feb 05 2008

Yo no digo backup, tú no dices briefing

Tag: ComunicaciónJosé Mª Baquero @ 12:19 am

A mi amiga Merche le suele irritar profundamente el uso de anglicismos en el uso cotidiano y profesional del idioma. A  mi juicio, tiene mucha razón. Especialmente a lo concerniente a las estupideces lapidarias que día a día soltamos los tecnólogos, cuando, ampulosamente, llenamos nuestro discurso de palabrejas y acrónimos sajones que bien podríamos sustituir por otros términos más castizos y, sobre todo, más entendibles.

Me ha costado un triunfo y sobre todo una cierta cura de humildad el rebajar, aunque sea mínimamente, mis casi diletantes disertaciones técnicas. Al menos hasta que mi desbordado ego se ha sentido henchido de confianza ajena en mi conocimiento de estos temas. Por supuesto, siempre hay ocasiones en las que es necesario hacer uso de un lenguaje muy técnico, claro está, ya sea porque el interfecto que tengo delante es tan fatuo como yo a los veinte años (y aun la vida no le ha hecho probar su particular acíbar), porque están midiendo mi conocimiento de tan patética guisa, o simplemente porque al fin hablas con otro técnico con tus mismos conocimientos y así la conversación discurre más fluida. No obstante, con el tiempo y una caña, te das cuenta de que la mayor demostración de tu conocimiento profundo de un tema no está en dejar a tu interlocutor con una profunda sensación de ignorancia, sino en explicarte y que te entienda sin necesidad de que tenga tu base y conocimiento del tema en cuestión.

Es verdad. Resulta tremendamente estúpido llamarle CEO a un consejero delegado (y fue idea mía, pues me parecía muy “cool” hace un par de años y me empeñé en ponérselo como firma de sus correos) como si Juan o Alfredo fueran a ser más o menos por poner su cargo en inglés. Una gilipollez. De la misma envergadura que el empeñarme en poner chorradas de órdago en los presupuestos como “hosting”, en lugar de alojamiento, Open Source, en vez de código abierto o cuando hablo con los señores que nos están montando las redes  en las nuevas instalaciones, de Switching en sustitución de Conmutación de redes, que suena igual de críptico pero más nuestro (aunque en este caso concreto diré que empezaron ellos). Vaya, que entono el “mea culpa” en mi palmaria tontería lingüística.

Pero una vez me he flagelado públicamente considero que estoy en mi justo derecho de reclamar el destierro de ciertos términos muy comunes en nuestra jerga publicitaria, profesión, que huelga decir, y aunque alguno le duelan prendas, que siento tan mía como el que más. Al menos hacerlos desaparecer de los presupuestos y demás documentos escritos que redactamos a diario. Si palabras como “Server”, “login”, “password” o “browser” deben ser sustituidas por sus homólogas castellanas, justo es que reclame el mismo tratamiento para “briefing”, que tan correctamente puede ser sustituida por “información básica”, o el más terrible aún si cabe “timming” que digo yo si contendrá más minutos que mi cronograma, calendario de ejecución o como se le quiera denominar a esa suerte de gráfico ideal con tendencia al incumplimiento. Y digo que sería bueno no ponerlas por escrito porque, desengañémonos, el cliente no las maneja con la misma soltura que nosotros, no forman parte de su cultura. Puede que sí, seguro, del director de marketing de turno, pero seguro que el también lo entenderá escrito en castellano y ya de paso, también su jefe. Sinceramente, cuando escuchas a un publicista soltar su perorata cuajada de anglicismos te repatea el estómago en la misma medida que cuando escuchas al informático hablar en lenguas extrañas, que suelen significar que tu ordenador tiene un virus.

Entiendo que también son muchos los términos, especialmente los que hacen referencia a verbos, difíciles de traducir. Pero desde luego no creo que justifique su uso en la mayoría de los casos y mucho menos el incurrir en esa esa manía emética de inventar verbos como “loguearse”, “parsear”, “copipastear” (juro que lo he oído), “eyectar” o el que más me aturde y mi favorito para colgar de los pulgares a quien lo suelte “bacapear”. Ahí, de verdad, actuaría sin piedad.

El castellano no es sólo una lengua riquísima, llena de palabras que la mayoría aún no conocemos, sino que además, tiene en su etimología el poderosísimo motor de dos lenguas, el latín y el griego, con una riqueza de conceptualización verbal sin parangón, capaces de alumbrar tantos términos como sean necesarios, con independencia de su carga semántica. Solo hay que ponerse, y si no sabemos, pedir ayuda.


Feb 02 2008

El plagio tonto del listillo

Tag: Publicidad y comunicaciónJosé Mª Baquero @ 5:20 pm

ponteguapa.jpgLeo con estupor una de esas sábanas rojas de un hipermercado de electrónica, ese que tiene a un julay de media hostia, más tonto que un botijo como imagen de campaña. O de batalla, vete tú a saber.

En general no les suelo prestar atención, principalmente porque soy de los zangolotinos que se empeñan en pagar cuarenta euros más por una tele de ochocientos mortadelos, por tener a cambio prestaciones tan fútiles y absurdas como que te lo lleven a casa, te la sintonicen y te enseñen como funciona el “Dolby Stereo” y el “High Definition Color”, mientras te tomas una cervecita con ellos. Y que si no te mola, pues se la llevan y te ponen otra, ¡será por teles! Como digo, en ese sentido soy un cenutrio de contumaz cabezonería.

Pero hoy me ha llamado la atención por la fusilada literal y sin venir al caso de un slogan de campaña del año 88 del Ajuntament de Barcelona; el conocido “Barcelona, posa’t guapa” (ponte guapa), remozada por arte de birle birloque en un “Logroño ponte guapa”, en lo que no es otra cosa que una especie de operación “renove” de televisores, encimeras y ordenadores mas viejos que la pana. La campaña catalana consistía en renovar, acondicionar y realzar el atractivo de diversos edificios, inmuebles y monumentos que componían la ciudad, y la operación de este hipermercado es la de renovar equipos. Hasta ahí la coincidencia. Pero obviamente no creo que tenga ninguna justificación el copiar literalmente un buen eslogan de campaña para vender algo que no tiene nada que ver. Es que simplemente está fuera de sitio. No sé, quizá es que no consigo entender al maromo listillo de la marca.

Creo que deberíamos proponer una comisión de vigilancia del plagio cutre, copia burda y fusilada por la patilla. Para presidirlo, yo ya tengo a mi candidato; mi amigo Rubén, por su olfato preclaro para este tipo de delitos intelectuales. Ya sabe él por qué lo digo. ¡Se van a enterar los amantes de las ideas ajenas de lo que vale un peine!


Feb 02 2008

Funcionando de película

Tag: Publicidad y comunicaciónJosé Mª Baquero @ 3:06 pm

cocinadecine.jpgMe encanta el cine. Me regala una sensación profunda y compacta de orden, de armonía, de sincronismo. De maquinaria que encaja y discurre, lúcida y fluida. Y cuanto mejor es la película más intensa es la sensación. Me gusta en cada uno de sus minutos, pero el disfrute se vuelve asombro y admiración cuando veo los títulos de crédito, con cientos de nombres. Esos títulos de crédito que excluyen de las películas emitidas en TV por considerarlas, supongo, sin interés, convirtiendo, miserablemente, la obra en producto. He visto cientos de películas y cada vez que aparecen los créditos, me sigo asombrando.

¿Cómo puede ser que docenas o cientos de personas se coordinen y sumen esfuerzos en una única dirección y al final salga una obra sin aristas? ¿Cómo se alinean a tantas personas en un mismo propósito? ¿Cómo pueden bregar con tanto ego desbordado, con tanto artista anhelante de notoria posteridad? ¿Cómo consiguen que entre todos haya respeto mutuo y nadie se arrogue mucha más importancia de la que le corresponde, que no es otra que la misma que los demás? Como en un reloj, da igual que seas engranaje grande o pequeño, cada uno tiene su función y sin él, las agujas se paran. También me gustan los relojes, pienso, mientas escribo esto. En general, toda obra hecha por hombres que pensaban en la obra más que en ellos.

Creo que uno de los secretos del cine o de cualquier otro gran proyecto conjunto está en el respeto. El de las personas, no el de los engranajes, claro. Respeto por el que tienes al lado, abalado por una consciencia meridianamente clara de que él es tan importante como tú. Su trabajo es tan principal como el tuyo. Respeto por la profesionalidad de los que te rodean, por su saber hacer. En una buena película no hay un director importante y cien currelas estólidos. No, hay cien buenos profesionales, que conocen su oficio (me encanta esta palabra), que se respetan mutuamente, que no compiten por ver quien es más importante sino por hacer lo mejor que saben su propio trabajo, y un director que mueve las piezas siguiendo un plan estratégico, un objetivo, un fin. Estoy seguro de que entre ellos hablan y se escuchan, se suman reflexiones, buscando el mejor resultado, pero delegando la decisión final al profesional que detenta esa responsabilidad. El actor no le dice al director de fotografía como debe iluminar la escena, ni el cámara a los de vestuario como deben darle vuelo a una falda, ni el operador de grúa al sonidista que baje medio tono los agudos. Es un principio de respeto, de confianza en los compañeros, también profesionales. Que si tú eres bueno en lo tuyo, ellos también lo son en lo suyo, que tan fundamental como la interpretación del buen actor es el trabajo, sordo e invisible, del etalonaje de los coloristas para evitar saltos continuos de luz y color. Pero también y no menos importante, confianza en la dirección y los productores, porque han sido ellos quien han elegido a las personas que les van a acompañar en el rodaje y alguna razón tendrán. Y desde luego si no confías en sus decisiones ni el equipo resulta de fiar, al menos bajo tu criterio, si crees que no vale ni para grabar un video para el YouTube, no te desgastes, hay muchas películas que rodar, busca la tuya y quizá con suerte te darán un Oscar por tu parcelita de trabajo. Oscar, que no obstante, y pese a quien pese, será de todos. Para empezar de los que te eligieron y te dieron la oportunidad.


Feb 02 2008

Tag: Publicidad y comunicaciónJosé Mª Baquero @ 1:39 pm

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Hay tres cosas que nuncan vuelven atrás: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida

Proverbio chino


Feb 01 2008

Nace Animalis

Tag: Publicidad y comunicaciónBegoña @ 5:20 pm

10.000 activistas de papel y tinta salen a  la calle a partir de febrero. Divulgarán los derechos de todos los animales, a travésde artículos, noticias, columnas de opinión… !incluso con pasatiempos y recetas! AnimaNaturalis inaugurará en La Rioja y en España una nueva forma de hacer activismo, llegando directamente al lector a través de un soporte serio y muy cuidado. Animalis ha supuesto un gran esfuerzo de muchos voluntarios. ¿Es posible hacer un periódico sin recursos? La fuerza que nos da saber que los animales lo necesitan nos ha impulsadoa ello.


Feb 01 2008

Ya tengo un máster

Tag: Publicidad y comunicaciónJavier Alonso @ 12:56 am

Supongo que es una chorrada pero tenía la necesidad de compartirlo. Sobre todo, con aquellas personas que saben que lo empecé hace varios años, que tenía 16 tomos y me atasqué en el segundo, que tenía 14 meses para hacerlo pero decidí alargarlo un poquito… Es de Dirección Comercial y Marketing, pero esto ya es lo de menos. La verdad es que haber llegado hoy agotado de Fitur y encontrarme la carta ha sido como un premio. Creo que han reconocido más mi perseverancia (es decir, cabezonería) que mis conocimientos. Lo empecé porque me apetecía añadir un máster a mi currículo en una época en la que todos los de las generaciones posteriores a las mías (que ya son muchas) tenían uno o un par de ellos. Y lo he terminado porque me gusta terminar todo lo que empiezo. Todo. Creo que en parte también han premiado mi pequeño ejercicio de honestidad, o de morro, según se mire, al escribirles unas líneas en las que les decía que uno de los exámenes de la parte financiera se me había atascado y que no había forma de desatascarlo ni con ayuda externa. Y que si consideraban que por esto no merecía el titulito, que lo entendería. Por supuesto, no lo hubiese entendido. Bueno, esto debió de conmoverles y ya tengo devueltos mis últimos exámenes corregidos y la promesa del envío del diplomita.


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