Nov 22

La revolución de internet en los medios de comunicación

Tag: Asociación de la Prensa de La Rioja, Periodismo, InternetJavier Alonso @ 1:25 pm

Esta tarde a partir de las 19,00 participaré en la Casa de los Periodistas en una mesa redonda organizada por el Think Tic con este título. 

Me invitan en calidad de director de Nueva Imagen y compartiré mesa con Ramón Alonso, de Kiosko y Más, y Javier Galiana, de larioja.com.

Acabo de terminar de preparar unas notas para la mesa. Comparto aquí algunas ideas introductorias, solo a modo de aperitivo.

 Cartel Jornadas Think tic

Primero habría que delimitar qué entendemos hoy por medios de comunicación.

 “Twitter es el mejor medio para estar informado”. Esta frase se la escuché en la radio este fin de semana a Carlos Barrabés, famoso por haber convertido una tienda física de productos de montaña en el Pirineo en una tienda online de éxito… en 1996. Parte de su estrategia consistió en convertir su web en un medio de comunicación especializado en la montaña, es decir, primar la información.

Esto da una idea de cuál es la revolución que internet ha supuesto para los medios de comunicación: Twitter se presenta como medio de comunicación y una tienda se transforma en medio informativo.

En una ocasión tuve la oportunidad de escuchar a Mario Tascón, que se preguntaba: ¿Los periódicos se llamarán periódicos? Hablaba de la convergencia de los medios. Cómo distinguir la CNN digital y el New York Times digital. Ambos tienen texto, audio, vídeo, fotos…

Fernando Ruiz Antón, director de Contenidos de cope.es (hoy en Gestiona Radio), afirmaba respecto a su propio medio: “El planteamiento debe ser convertirnos en un medio de comunicación en internet, no en una radio por internet”.

Tenemos que dejar de pensar solo desde la óptica de los medios tradicionales. Yahoo News es un medio. Trabajan 200 personas.

¿Cuál es la situación actual?

Vivimos un momento histórico en el que la información es más abundante que nunca. Alfonso Cornellá, de Infonomía, ha acuñado o, al menos, difundido el concepto de infoxicación (o intoxicación de información). La red ha multiplicado los emisores y ahora la generación y publicación de contenidos está al alcance de cualquiera. Se habla, incluso, de periodismo ciudadano y todo se confunde. Emisor y receptor cada vez más son la misma cosa.

En paralelo, y en parte como consecuencia, los medios de comunicación tradicionales, especialmente los que basaban su modelo de negocio en la venta de información (medios impresos de pago) atraviesan una crisis de modelo de negocio (que se suma a la crisis económica global). Cada vez menos gente está dispuesta a pagar por algo que circula gratuitamente de forma tan sobreabundante.

Alguien puede discutir si las redes sociales han venido para quedarse o no (aunque el fenómeno, personalmente, me parece imparable) pero creo que nadie discute que internet lo ha cambiado todo. Y una de las cosas que más ha cambiado es la forma en la que se produce, distribuye y recibe información.

Internet ha afectado a varios elementos (o más bien a todos) del esquema de la comunicación tradicional, el de Jakobson: emisor, receptor, canal…

Internet es en sí mismo un canal pero como tal canal ha influido en los medios de comunicación tradicionales, cuando éstos, como emisores, se decidieron a utilizarlo. Aunque su influencia no ha sido al mismo nivel. El modo en qué internet ha influido en prensa, radio y televisión no es el mismo. Ha afectado en mayor o menor medida según la esencia gratuita o de pago de los medios.

Para los medios de comunicación impresos de pago (diarios, revistas…), internet es dos cosas: un nuevo canal pero también una gigantesca competencia que les ha hecho entrar en crisis. A la crisis económica actual, internet ha sumado otra para los medios de pago. Los diarios que se han incorporado a internet no encuentran modelo de negocio. Tienen muchos usuarios de sus sitios en la red pero no saben cómo monetizarlos y sus propios medios online gratuitos compiten con sus medios offline de pago.

La radio y la televisión, en cambio, han ofrecido históricamente sus contenidos de forma gratuita (salvo excepciones). En este caso internet no solo no se ha convertido para estos medios en competencia sino que ha sido un amplificador del negocio, o al menos de la audiencia. Así, por ejemplo, ahora la radio puede escucharse también a través de internet en cualquier parte del mundo, con lo que su audiencia ha aumentado (y no solo en directo sino a través de sus podcast). Y la televisión puede verse (anuncios incluidos) cuando el usuario lo desea.

Pero, además de influir, en el lado de los emisores, internet ha revolucionado especialmente el esquema tradicional de la comunicación en el lado del receptor. Con internet, la posibilidad de comunicar se democratiza por completo y los receptores masivos se convierten en emisores. Además, como receptor, como consumidor es más exigente, quiere buena información, la quiere ya y que se vea bien desde cualquier dispositivo.

Los no periodistas están generando toneladas de información. Rosental Alves señala: “Estamos entrando en un mundo diferente, con una nueva lógica. (…) Pasamos de una comunicación vertical y centralizada a una comunicación horizontal y descentralizada”: un sistema yo-céntrico con el prosumidor (consumidor pero también productor de contenidos) es el protagonista: “comunicadores que difunden la información que reciben, modificada o no”.

“Esto no significa que los periodistas vayan a dejar de existir”. Pero “cualquier propuesta para salvar los medios tiene que partir del reconocimiento de los usuarios”.

Juan Luis Cebrián apunta que la intermediación está desapareciendo: “los periodistas estamos viendo como son los no periodistas los que cuentan lo que pasa”.

En efecto, es una tesis que sostengo hace tiempo. Los medios han sido tradicionalmente intermediarios necesarios entre las fuentes y la opinión pública. Pero están dejando de ser imprescindibles. Las fuentes pueden, en buena medida, ponerse en contacto directo con su público. Gumersindo Lafuente, adjunto a la dirección de El País, lo expresa así: “Los poderes que han identificado ese fenómeno empiezan a comunicarse al margen de los medios”.

Así hoy existen tres actores en la comunicación (ambos con el doble papel de emisores y receptores): usuarios, profesionales (periodistas) y algoritmos. Todos necesitan comunicarse y todos envían y reciben información.

En el flujo tradicional, en cambio, todo el proceso de fabricación de medios estaba controlado por profesionales.

Primer error de los medios tradicionales: creen que solo ha cambiado el proceso de distribución: el soporte. También ha cambiado la captación de información (ej. Wikileaks), la elaboración y el almacenamiento de la información.

Los 3 actores captan, elaboran, almacenan y distribuyen.

Y aparecen los hiperpropagadores (usuarios a través de facebook y twitter)

 Continuará…

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