Feb 02 2010
Nueva Imagen colabora en el Plan Estratégico La Rioja 2020
Dos personas de Nueva Imagen, Belinda León y Javier Alonso, han tenido hoy la oportunidad de participar en la asamblea en la que se han decidido los 20 factores clave del diagnóstico del plan estratégico La Rioja 2020.
Ambos participaron ya en la Mesa de Empresas de Servicios que se celebró durante la fase de desarrollo del diagnóstico.
En la reunión de hoy se han seleccionado esos 20 factores de un DAFO (Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades) que incluía 120 factores. Todos los asambleístas (cerca de 100 personas) han ido votando en dos rondas sucesivas los factores que consideraban más relevantes.
Estos 20 factores son la base que pretende situar a La Rioja entre las 60 regiones más avanzadas de la UE en el plazo de 10 años.
Con la asamblea celebrada hoy finaliza la primera fase del proyecto, ya que se valida todo el trabajo realizado durante estos últimos meses con más de 150 expertos, que han concretado las debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades de La Rioja en estos momentos.
El Consejero de Industria, Innovación y Empleo, Javier Erro, ha indicado que “en momentos de crisis como este hay que reformular los factores y dar a La Rioja un plan de futuro de éxito “.
En la segunda y penúltima fase de la Estrategia “La Rioja 2020” se identificarán, tanto la visión que la sociedad y los agentes desean para La Rioja en 2020, como el escenario hacia el que se proyectan las acciones impulsadas desde las instituciones riojanas.
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Cada vez que asisto, me dejo llevar. Es una agradable sensación de pertenencia a algo que consigue reactivar mi parte excelente. Y nunca me arrepiento. Son como yo. Seres optimistas dispuestos a probar fórmulas mágicas para intentar hacer mejor las cosas en casa. Da gusto oírles contar su caos de antaño y cómo han mejorado ahora que saben de indicadores y procesos. Hablamos el mismo idioma raro; una jerga que tiene poca (tirando a muy poca) cabida en el resto de conversaciones que mantengo en mi vida diaria. Incluso en el trabajo, cuesta mucho explicar que el compañero de al lado es un cliente interno, que el de la imprenta no es la que imprime sino un proveedor estratégico o que el camino hacia la excelencia es avanzar hacia la luz. Dependiendo de quién las pronuncie, parecen y son frases huecas que tienen poco más que aportar que llenar un discurso infinito de palabrería barata para dejar con la boca abierta al que está fuera del círculo. Pero si logras derribar la barrera burocrática y te quitas de encima a los cuatro de siempre que piensan que el politiqueo simplón todavía puede convencer a alguien, terminas por darte cuenta de que tienen razón. Con o sin frases sinsorgas, las cosas se pueden hacer mejor. Podemos hacerlo como queramos, desde el SMART más nimio hasta la incorporación del proceso más complejo; pero debemos y podemos hacerlo. Porque yo quiero algún día, enfundada en un elegante traje oscuro, con el móvil bien a la vista y la certeza del triunfo dibujada en mi ya de por sí encantadora sonrisa, iluminar a unas cuantas docenas de personas sobre cómo deben actuar en sus empresas para que les vaya, al menos, tan bien como a nosotros.






