Oct 03 2011

De periodista a community manager… o lo que sea

El community manager como vendedor… de motos?Vivimos un momento histórico en el que la información es más abundante que nunca. Alfonso Cornellá, de Infonomía, ha acuñado o, al menos, difundido el concepto de infoxicación (o intoxicación de información). La red ha multiplicado los emisores y ahora la generación y publicación de contenidos está al alcance de cualquiera. Se habla, incluso, de periodismo ciudadano y todo se confunde. Emisor y receptor cada vez más son la misma cosa.

En paralelo, y en parte como consecuencia, los medios de comunicación tradicionales, especialmente los que basaban su modelo de negocio en la venta de información (medios impresos de pago) atraviesan una crisis de modelo de negocio (que se suma a la crisis económica global). Cada vez menos gente está dispuesta a pagar por algo que circula gratuitamente de forma tan sobreabundante.

En este contexto, los periodistas nos encontramos en una situación central y crítica. Las plantillas se reducen y solo se genera algo de empleo y mal pagado en los medios digitales.

Y en medio de todo esto han surgido nuevos perfiles profesionales: el del community manager, o dinamizador de comunidades online es uno de los que más popularidad han adquirido. Universidades, Escuelas de Negocios y chiringuitos formativos varios compiten por este mercado de formar a nuevos profesionales, con masters, postgrados o cursos de diferente calidad y pelaje y con unos costes que rara vez bajan de los 3.000 euros y a menudo superan los 6.000.

En el periodismo cunde el desánimo. Motivos no faltan con más de 4.000 empleos destruidos en España en los últimos dos años. Sin embargo, desde mi punto de vista un momento en el que la información circula más que nunca debe ser visto por los periodistas ejercientes y por los estudiantes de Periodismo como una oportunidad.  Como decía Saramago, “el caos es un orden por descrifrar”. Los periodistas debemos interiorizar que nuestro oficio y perfil profesional nos convierte en los candidatos óptimos para descifrar este caos informativo y poner algo de orden en esta infoxicación. Eso sí, esto implica sacudirnos la pereza, luchar contra los miedos y abandonar nuestros espacios de confort.

Debemos formarnos para hacernos acreedores de estos puestos, olvidar el viejo paradigma de un periodismo que solo puede desarrollarse en los medios tradicionales y fijarnos en los modelos de formación norteamericanos en cuyos planes de estudio de Periodismo, las nuevas tecnologías y el marketing ocupan el grueso del contenido y desplazan a los contenidos clásicos. Esto no significa que las reglas básicas del Periodismo hayan cambiado pero sí el paradigma de la comunicación y las aptitudes y actitudes exigibles.

Alguien puede discutir si las redes sociales han venido para quedarse o no (aunque el fenómeno, personalmente, me parece imparable) pero creo que nadie discute que internet lo ha cambiado todo. Y una de las cosas que más ha cambiado es la forma en la que se produce, distribuye y recibe información. Los periodistas debemos encontrar en este nuevo modelo nuestro espacio y formarnos para saber gestionar contenidos en la red. No sé si debemos formarnos todos para ser community managers pero sí tengo claro que debemos convertirnos en unos magníficos periodistas en la red, en los mejores gestores de información.

Y no importa cuál sea nuestra ocupación o desocupación actual. Simplificando, se nos puede dividir en dos grupos: los periodistas que ejercen  en los medios tradicionales y quienes estamos fuera: en gabinetes de prensa, en agencias de comunicación o de marketing, en otras tareas más o menos próximas al Periodismo o en busca de un espacio.

Los primeros, los periodistas en nómina de prensa, radio y televisión, tendrán casi seguro un medio digital en su grupo para el que ya trabajan o con el que se relacionan. Y que quizás algún día canibalice todo y se convierta en el único para el que trabajarán, aunque intregrando formatos de texto, imagen, vídeo… que le son conocidos. La obligación de este periodista es conocer cómo es la red, entender de usabilidad web, de posicionamiento, saber cómo escribir o elaborar información para la red, saber seleccionar sus fuentes (esuché a Arcadi Espada decir con algún sarcasmo que “en internet todo es mentira mientras no se demuestre lo contrario”) y, por qué no, saber cómo difundir las informaciones que publica su medio y las que él mismo produce, incluso como un medio legítimo de incrementar su reputación personal, su identidad digital, su marca.

El periodista que ejerce al otro lado, en el lado de las fuentes, generando información que busca a su público, cada vez verá más que los medios tradicionales son solo eso, un medio y no un fin. Y que la red le abre un montón de posibilidades de llegar directamente a su público (que se puede suscribir directamente a la información que su organización genera) o con quien puede interactuar a través de las redes sociales o de otros muchos caminos que internet está poniendo a su alcance, tendrá en su web o su blog su propio medio de comunicación… Los medios tradicionales y los medios digitales serán también para este periodista un camino, pero solo uno más entre muchos. Deberá entender que la información es bidireccional e interactiva, comprender su papel de escucha y de receptor y canalizador de dicha escucha… Y, claro, como productor de información deberá saber lo mismo que el periodista “de medio”: usabilidad, posicionamiento…

En realidad, la frontera entre unos y otros será cada vez más difusa. Todos estaremos en lo mismo. En ordenar el caos informativo, hacer que los mensajes circulen y sean comprendidos. Si en el modelo clásico de comunicación el ruido era el factor distorsionante, los periodistas debemos ser los antirruido.

Y todos, unos y otros, deberemos comprender cada vez más que internet lo ha cambiado todo, no solo la forma en la que circula la información, sino también el mercado de trabajo. Cada vez menos los periodistas trabajarán por cuenta ajena y cada vez más deberán preocuparse de construir su propia marca, para vender su conocimiento y oficio a uno o varios “clientes”. O, por qué no, para emprender y construir su propio modelo de negocio informativo. El periodista como marca.

Por lo tanto, un buen curso para que un periodista se convierta en community manager tiene que conjugar algunas dosis de filosofía y de metodología (debemos convencernos del cambio de paradigma), algunas recetas básicas para el buen ejercicio y muchos recursos o guías que nos abran puertas y nos ayuden a seguir formándonos al día siguiente de un modo autodidacta pero teniendo algo más clara la dirección en la que queremos hacerlo.

Algunas otras cosas que he escrito aquí y que tienen más o menos que ver con esto:

Facebook para periodistas. 

Nuevos medios: aplicaciones prácticas. 

Internet en las organizaciones en en el mundo del marketing.

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Oct 01 2010

Facebook para periodistas

El efecto Facebook¿Qué puede hacer un periodista con Facebook?

Depende. Depende de su posición: si trabaja en un medio, en un gabinete de prensa, si es autónomo, si está en paro o trabaja en algo ajeno a la profesión…

En todo caso, sirve para hacer cosas que entiendo que debe hacer un periodista.

- Se decía tradicionalmente que un periodista vale lo que vale su agenda de contactos. Facebook permite aumentar la agenda de contactos (yo tengo un widget en mi móvil con los teléfonos de mis amigos de Facebook, además de otros 1.200 y pico contactos en mi agenda de contactos de gmail, que también llevo en mi móvil). En Facebook se puede buscar personas y contactar con ellas. Yo he conseguido, por ejemplo, contactar con un director de cine y un actor, bastante famosos ambos, a través de Facebook, para invitarles a un evento. No conseguía localizarles de otro modo. Facebook te permite, además, localizar nuevos medios (prueba, por ejemplo, a poner periódico en la barra de buscar de tu Facebook), blogs, bloggers, prescriptores, puedes listarlos fácilmente

- Se decía también en el periodismo tradicional que un periodista vale lo que valen sus fuentes. Para eso hay que cultivar las relaciones públicas (no vale solo el oficio). Facebook permite mantener un contacto, aunque sea virtual con una red social de fuentes ampliada (les “vemos” más a menudo, vemos lo que comentan, averiguamos cosas de sus esfera personal que nos permiten interactuar en ellos en un plano distinto al profesional: podemos saber de su familia, sus aficiones, los libros que leen, las películas que ven, cuándo cumplen años…). Probamos a felicitar ahora mismo a alguien.

- Se supone que un periodista lo que se dedica principalmente es a informar (y, tal vez, a opinar). Facebook permite a un periodista informar a sus “amigos”, “fans”, “miembros de su grupo” y con todos los medios: texto, fotos, audio vídeo. Lo puede hacer importanto su blog desde Facebook, escribiendo en su muro o en el apartado de notas (que es como un blog con un nombre mal elegido, creo yo), añadiendo enlaces, colgando fotos o añadiéndolas a un comentario (recomiendo tener un móvil -me encanta mi htc dream con Android- que te permita sacar una foto y subirla directamente a Facebook; y poder enviar rápidamente a tu sitio de Facebook cualquier foto desde tu correo electrónico), colgando vídeos o añadiéndolos a un comentario. Es decir, permite informar usando todas las narrativas. Claro, la audiencia será limitada. Y le permite a un periodista informar desde el Facebook de su medio, desde el Facebook de su gabinete, desde su Facebook personal. Desde Facebook podemos, por ejemplo, retransmitir un acto informativo al que asistamos, de nuestra empresa o institución…

- Se supone que una de las labores de un gabinete de prensa tradicional es enviar información a periodistas. Desde Facebook puede hacerlo a todos aquellos que estén en su red de amigos (es complementario a su base de correos tradicional). Pueden enviarles convocatorias (eventos), enviarles notas de prensa (mensajes)… Pero puede, incluso, saltarse a los periodistas y a los medios como intermediarios ya no tan imprescindibles para llegar a su público. Es decir, si consigue que en un buen número de su público objetivo (de los destinatarios finales de sus mensajes) esté en su red de Facebook (entre sus amigos, fans o miembros de su grupo puede informales directamente: convocarles a eventos (por ejemplo, he conseguido que 8 de mis amigos vengan a un acto en la Casa de los Periodistas invitándoles con un evento en Facebook), enviarles noticias… Es decir, puede llegar a su público con o sin los medios.

-Se supone que a un periodista (trabaje en un gabinete, en un medio o sea freelance) le interesa que la gente lea lo que escribe, vea sus fotos, sus vídeos… Facebook permite generar más tráfico hacia la web corporativa, la página del medio de comunicación digital (o, incluso promocionar directamente mediante enlaces las propias noticias que el firma), o el blog personal. De varias formas, colocando enlaces al sitio propio, incluyendo la herramienta “compartir” en la propia página o blog, importando el blog desde Facebook. Ver por ejemplo, una noticia en la web de Nueva Imagen.

- Se supone que a un periodista tradicional le interesaba tener reputación. Internet y Facebook han permitido a mucha gente crear una identidad digital para su empresa o institución, para su medio, para su marca o para una persona individual que antes costaba décadas conseguir. Facebook permite ganar reputación, permite “demostrar” todo lo que sabes, lo interesante que eres, las cosas que lees, las personas que te rodean, tu currículum… Yo llevo aquí solo desde 2008 y me llaman para dar cursos, talleres, escribir casos de éxito en Facebook…

- Se supone que muchos periodistas tradicionales estaban en interesado en conseguir la adhesión a causas (por ejemplo a una ong, a un político al que asesoran…). Facebook permite crear grupos que hacen más fácil esta tarea. Es más fácil y rápido crear una comunidad, una asociación en Facebook, que en la vida real. Es cierto que puede ser de un nivel de compromiso más bajo.

- Se supone que a un periodista tradicional le interesa tener informadores, pulsar los estados de opinión: saber lo que dice la calle, lo que opina la gente. Un periodista puede aumentar sus fuentes con Facebook: en Facebook la gente cuenta lo que pasa, lo que ve (¿periodismo ciudadano?). El periodista tiene una antena permanente (claro que luego tendrá que contrastarlo). Y le permite, sin sacar un micrófono o una cámara, a la calle saber qué opinan personas corrientes de un hecho noticioso, especialmente cuando este se convierte en tema muy relevante. Por ejemplo, para tener opiniones de personas corrientes e, incluso, para conocer hechos sobre la huelga del 29-S, Facebook fue un filón (la gente no paraba de contar cosas y de emitir opiniones, algunas muy racionales, no solo emocionales (http://www.facebook.com/#!/pages/HUELGA-GENERAL-YA-EN-ESPANA-UNIROS-TODOS-Y-PASARLO/460417710572?ref=ts) . Puede incluso hacer una encuesta (ver, por ejemplo, en http://www.facebook.com/pulpopaisajenacional)

- Se supone que a un periodista tradicional le interesa estar informado. Facebook sirve para ello por todo lo dicho y porque muchos medios también tradicionales o digitales tienen ya perfil o página en Facebook. Por ejemplo, El Correo.

- Se supone que a un periodista tradicional le interesa formarse, reciclarse, estar al día. Hay gente que comparte enlaces de valor en Facebook, que te ayuda respondiendo a una duda que plantees. Por ejemplo, José Antonio León (http://www.facebook.com/profile.php?id=1433627763#!/joseantonio.leonmangado)

- Se supone que un periodista tradicional para hacer su trabajo a veces queda con personas. Yo he conseguido quedar con personas de una forma rápida a través de Facebook (pienso en un político en concreto) después de muchos intentos con secretarias, recados, etc.  Un mensaje enviado directamente a tu interlocutor a través de Facebook tiene una gran potencia. ¿Buscamos a alguien ahora mismo?

- Se supone que un periodista tradicional se comunica con personas a través del correo electrónico. Facebook le permite también comunicarse con personas enviándoles mensajes tipo correo o chateando de forma instantánea si su objetivo está conectado. Por ejemplo, podemos enviarle un mensaje a nuestro programa favorito de la mañana del sábado. Pongamos que es A vivir que son dos días.

- Se supone que a un periodista tradicional le gusta expresarse con libertad. En su página personal de Facebook puede (con su cara o con un avatar), tal vez, contar cosas que no podría contar en su medio o desde su empresa.

- Se supone que a un periodista tradicional le interesa ganarse la vida. Facebook por si solo tal vez no lo permita, pero permite, como he dicho, crearse una reputación y obtener algunos ingresos (a mí me han encargado dar cursos sobre Facebook que me han pagado, me han encargado escribir sobre Facebook y me han pagado por ello). Además, Facebook forma parte de las herramientas que ha de utilizar un community manager… y no se me ocurre nadie mejor que un periodista para desempeñar esta nueva profesión.
Un paseo rápido por un perfil de Facebook

- Nada más iniciar sesión vamos a Inicio.

- Arriba a la izquierda, junto al logo de Facebook, chequeamos Últimas solicitudes de amistad (desde aquí las podemos aceptar e incluir en listas, ignorar o simplemente dejarlas en la bandeja), Mensajes que nos han enviado (podemos contestar, eliminar, etc., como el correo electrónico), Notificaciones (cómo otros han interactuado con nosotros: Han dicho que les gusta algo que hemos publicado, han comentado algo que hemos publicado). Es una buena rutina atender esto nada más entrar a nuestra página.

- Un cuadro para buscar personas, empresas, palabras clave que nos llevarán a cosas que nos interesan (ej. escribes Ayuntamiento y te aparecen Ayuntamientos que tienen sitio en Facebook.

- Arriba a la derecha: Inicio, Perfil (donde está lo que se podría llamar tu página en Facebook)

Esta es la barra superior… pero hay dos formas de estar en Facebook (aunque esta barra no variará).

- En nuestro Inicio (donde hemos entrado por defecto): una zona donde aparecen publicadas cosas nuestras y de nuestros amigos.

-  En nuestro Perfil: una zona donde está nuestra información, fotos, publicaciones solo nuestras, etc.

En nuestro Inicio, sin profundizar, vemos las últimas noticias que se han publicado (en el centro), podemos ver a la izquierda, entre otras cosas,  qué amigos nuestros están conectados; y, a la derecha, otras cosas: sugerencias, eventos, publicidad…

En nuestro Perfil vemos cosas que publicamos nosotros, datos básicos, las fotos que colgamos, nuestros amigos…

Dónde escribimos. No importa si estamos en el Inicio o en nuestro Perfil, en el cuadro superior central donde te apela con la pregunta ¿Qué estás pensando? Además de escribir texto (ojo, si cortamos y pegamos nos limita el número de caracteres) podemos añadir una foto, un vídeo, un evento o un enlace.

Dentro del Perfil merece la pena echar un vistazo al apartado Fotos (por ejemplo, en www.facebook.com/nuevaimagen). Ver cómo crear un evento: en Inicio/Perfil/Eventos (botón: crear un evento).

Promoción de organización o persona a través de Facebook.

¿Por dónde empezar?
¿Creación de perfil, grupo o página?

Depende del objetivo. En líneas generales y simplificando, si se trata de una persona lo ideal es un perfil; si se trata de una empresa, una página; si se trata de una causa, un grupo en torno a una idea, un proyecto, una localidad, lo ideal es un grupo. El perfil es quizás el que permite mejor interactuar; el grupo, si se es el administrador el que permite mejor enviar mensajes a todos los miembros del grupo a la vez. Personalmente, prefiero el perfil, incluso para las marcas o empresas (salvo que estas marcas tengan una enorme reputación, en cuyo caso podrían optar por la página). El riesgo del perfil para las empresas es que corre el rumor, muy extendido, de que Facebook se podría plantear expulsar a las empresas con perfil o cobrarla. Pero esto es solo un rumor.

Una vez que se opta por un perfil, hay que elegir si se opta por un perfil profesional o personal o bien por uno que reúna ambas facetas, o por dos diferenciados… Conozco a un tal A. J. que tiene dos perfiles distintos: el personal y el profesional. A mí lo que me gusta de Facebook es su capacidad de presentar a las personas de una vez, como en la vida real, de forma poliédrica. Por eso utilizo un único perfil en el que lo mismo pongo la foto de mi hija durante las vacaciones que cuento algo que ha hecho mi empresa. Y mi empresa tiene un perfil, no una página.

- Abrir un perfil: fácil y rápido.
Pasos: foto o logo, información muy básica, fotos, vídeo casero…

- Hacer amigos:

Buscar e invitar a nuestros amigos: en la propia red. Una vez que nos aceptan los primeros amigos, un buen sistema es buscar entre los amigos de nuestros amigos (yo los suelo revisar todos cuando no pasan de 200). Y luego te ocurren cosas curiosas, como cuando un “amigo” de Facebook al que no conocía personalmente me reconoció en la sala de espera de un Centro de Salud.

Si hay presupuesto (si trabajamos para una empresa o institución), alguna acción offline: tarjetas con el sitio en Facebook, entregadas en mano y animando a apuntarse, algún cartel en la empresa con nuestro sitio…

Muy importante: segmentarlos (hacer listas): periodistas, bloggers, clientes, amigos, posibles clientes, gente de nuestra localidad/región…

Lo ideal para captar amigos (si somos una empresa) es hacerlo con alguna promoción: hazte amigo y te invitamos a un vino, te regalamos una camiseta, lo que sea.

¿Qué cosas hacer después?
- Rutinizar el uso de Facebook: igual que abrimos el correo nada más sentarnos en el ordenador, abrimos nuestro sitio en Facebook.

- Definir frecuencia mínima: dos veces a la semana puede ser suficiente. ¿O no?

- Ir enriqueciendo el perfil: más fotos, más vídeos, más comentarios.

- Escribir

- Comunicar eventos: en realidad cualquier mensaje (una convocatoria de un acto cultural, una convocatoria de prensa…). Perfil/Eventos…

- Hacer eventos exclusivos solo para los facebookeros amigos: una cena, una tertulia, una cata de vinos… Es interesante conseguir que los amigos de Facebook se conozcan físicamente en tus instalaciones. Ejemplo: Facebook, Vinos y Tapas solo para los amigos de Eva el día X a las X horas en el bar X .

- Si somos empresa o entidad, por ejemplo, regalar algo el día del cumple de nuestros amigos, un descuento… Ver Inicio/Eventos/Cumpleaños… Si tenemos 365 amigos o más, es probable que hoy mismo podamos felicitar a alguien.

- Escribir en páginas de otros. Ej. En el muro del medio X en Facebook. Ejemplo: Si sigues a este medio, vienes a nuestra empresa, institución, etc.  y nos dices que nos viste en el sitio de Facebook del medio X te regalamos X…

- Organizar pequeños concursos para quien nos ayude: suba fotos a nuestro sitio, vídeos, comentarios…

- Comunicarnos con periodistas y blogueros: Actividad cultural X tal día en tal sitio. Estás invitado.

- Promocionarlo de todas las formas que se te ocurra. Yo, por ejemplo, tengo en la firma de mi mail todas mis redes sociales, entre ellas Facebook. Uso Gmail y la aplicación Wise Stamp. Puedes verla al final de este post.

Algunos problemas que no debemos olvidar:
- No todo el mundo está en Facebook

- No todo lo que escribimos lo leen ni siquiera todos nuestros amigos.

- Facebook no está bien vinculadas con otras redes, aunque por ser la más numerosa es una de las mejor vinculadas con otras redes. Un ejemplo: podemos tener un perfil en Tuenti enriqueciéndolo desde los 16 hasta los 22 años, luego decidimos pasarnos a Facebook y la información de Tuenti está en Tuenti. No es importable.

- ¿Cuánto va a durar mi Facebook? Depositamos un montón de información a lo largo de los años en un sitio que cuando quiera puede dejar de existir, cerrar el grifo, empezar a cobrar, etc. Hay que saberlo. Si leemos las condiciones de servicio para estar en Facebook son leoninas. Ellos se quedan con todos los ases en la manga.

- Lleva tiempo: hay que incorporarlo a nuestra rutina. Pero tampoco tanto ni más que cualquier otra forma de promoción (más bien, menos). Advertencia: es bastante adictivo.

- Facebook te cambia las cosas todos los días

Cuál es el lenguaje y las estrategias adecuadas para tener éxito

Solo unas pocas ideas:

- Capacidad de síntesis. Como dice Krug en No me hagas pensar: escribe la mitad de lo que crees que debes y luego corta la mitad.

- Titulares muy informativos o muy gancho.

- Textos muy apelativos

- Tono directo, fresco

- Darle mucha importancia a las primeras líneas. A menudo es lo único que se ve a primera vista.

Algunos libros que he leído y te pueden interesar:

Exprimir Facebook

- Redes sociales para rookies

- No me hagas pensar (sobre usabilidad)

- ¿Y Google como lo haría? (obre cómo están cambiando las cosas).

Un enlace a algo que escribí sobre el tema

17 preguntas inteligentes sobre redes sociales

Recuerda que todo está en la red:

17.500.000 manuales de Facebook en pdf. Busca en Google: manual de facebook: pdf

376.000 páginas si buscas en Google el título de esta entrada de blog: Facebook para periodistas

Gente que sabe bien cómo se escribe para la red

Gorka Garmendia: http://www.gorkagarmendia.com/

Editores web: http://editoresweb.com/

Para cualquier consulta, me tenéis aquí debajo. Pego la firma de mi mail pero sin los enlaces. Me buscáis.

Javier Alonso (jalonso@nuevaimagen.com)
941 22 09 00 / 686 97 67 57
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Jul 23 2010

Fuenmayor celebra el domingo su Feria de Artesanía y Vino

Cartel Feria de42 puestos expondrán productos artesanales y 16 bodegas locales darán a degustar sus vinos

La oferta se completa con una degustación popular de chorizo a la sidra y la marcha cicloturista III Ruta del Sarmiento

La localidad riojana de Fuenmayor celebra este domingo, 25 de julio, la XIX edición de su Feria de Artesanía y Vino. Una cita esperada por vecinos y visitantes para disfrutar de la exposición y venta de diferentes productos artesanales y la degustación de vino local. En concreto, en esta edición participan 42 artesanos (procedentes en su mayoría de La Rioja) y 16 bodegas de la localidad de Fuenmayor. La Feria, como en años anteriores, se desarrollará en la Plaza Félix Azpilicueta desde las 10 de la mañana, hora de la inauguración oficial, hasta las 3 de la tarde.

Organizada por el Ayuntamiento de Fuenmayor y patrocinada por la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural del Gobierno de La Rioja, la Feria de Artesanía y Vino tiene como objetivo mostrar y reivindicar los oficios artesanos, algunos de los cuales se están perdiendo por falta de personas que continúen las tradiciones y por la fabricación industrial.

Entre la amplia oferta artesanal se podrán encontrar puestos de miel, embutidos y quesos, repostería, bisutería y cerámica, hierbas y ungüentos, madera tallada, botas de vino, pelotas de frontón, ganchillo y bolillos. Además, varios artesanos ofrecerán demostraciones de cómo se elaboran algunos de estos productos.

La Feria se complementará con una degustación popular de chorizo a la sidra, que correrá a cargo de la Sociedad Gastronómica La Malaria, a las 12:30 horas.

Dentro del programa, también tiene cabida la celebración de la III Ruta del Sarmiento, una marcha cicloturista todoterreno que se desarrollará en dos categorías: un recorrido júnior, de 15 km, y otro senior, de 40 km. La salida de ambas carreras tendrá lugar a las 9:00 h. desde el Ayuntamiento.

Además, esta edición tendrá un hueco para la solidaridad, ya que durante su celebración se llevará una cuestación de la Asociación Española contra el Cáncer.

XVIII Feria de Artesanía y Vino de Fuenmayor
Gabinete de Comunicación e Imagen

Tel.: 941 22 09 00

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