Oct 21 2008
Tuenti, me invitas?
Que los tiempos han cambiado está claro. (Qué mayor me siento cuando pienso eso!).
Antes, a los de nuestra generación nos gustaba ir a las discotecas los sábados (sin que nuestros padres se enteraran, claro), nos gustaba tontear con chic@s, ir a casa de nuestras amig@s y contarnos en el cuarto nuestros cotilleos sin que nuestra madre nos oyera, ir de compras o bajar al parque. Nos gustaba el contacto con los demás, pero de tú a tú. Pero evidentemente, los tiempos han cambiado.
Ahora, a los jóvenes (los de dieci… y veinti …), los que se han dado en llamar ‘ciudadanos digitales’ les sigue gustando eso de tener contacto social, pero de otra manera. Su cuarto ha restado importancia a los parques, las cafeterías o a la casa de los amigos. Ahora, se ‘socializan’ en casa o en la universidad, pero ellos solo y frente a un ordenador.
Tuenti es un buen ejemplo de ‘herramienta’ que facilita el contacto social, pero virtual. Triunfan las redes sociales, las ‘kedadas’ organizadas por Internet y al fin y al cabo, lo que se ha hecho toda la vida: el compartir cotilleos, fotos, opiniones … pero de otra manera, a través de la red.
En los 90 triunfaron los chats, los foros y ahora: Tuenti, Myspace, Facebook o Friendster son los que se han alzado como líderes ‘socializadores’ incluso restando poder, en gran medida, a los móviles. Según estadísticas, los usuarios de Tuenti entran de media unas tres veces al día y permanecen conectados unos veinte minutos, lo que supone un total de una hora de media por usuario.
Algo que llama la atención es que el éxito de Tuenti no reside en su capacidad para conocer gente, sino todo lo contrario, en su sistema de privacidad que permite cerrar el círculo social que ya se tiene en la vida diaria, en la de carne y hueso, ya que sólo se puede formar parte de esa ‘comunidad virtual’ previa invitación de un miembro. Me invitas?

He rehecho esta entrada cincuenta veces. Siempre con una mala leche infinita. Javier, que no es tonto, seguro que sabe porqué.






