Feb 10 2012
I Laboratorio de Piratería: ¿Qué medidas tomarías tú sobre los derechos de autor en internet? Parte 1/2
Hace un par de semanas tuvo lugar en Barcelona el I Laboratorio de Piratería en el que diferentes agentes del mundo de la cultura y el derecho debatieron acerca de la situación actual y las medidas a tomar, en su opinión, frente al fenómeno de la piratería en Internet. Tuve la oportunidad de poder asistir y me gustaría compartir con todos vosotros lo que allí aconteció, a riesgo de levantar polémica.
El evento fue promovido por RedPoints, una empresa que une lo jurídico (derecho de autor, nuevas tecnologías, imagen y marca) con la informática y busca soluciones para proteger a los titulares de derechos, ofreciendo servicios enfocados a personas o empresas que precisan auditorías, intervenciones de retirada de contenidos no autorizados/deseados y estadísticas en internet. Su sistema de trabajo focaliza el contenido que va eliminando uno a uno, sin acciones judiciales, sin atacar cibernautas, permitiendo un internet libre pero controlando únicamente los contenidos protegidos.
En total participaron 12 conferenciantes que, en principio, tenían que hablar 10 minutos cada uno para aportar su postura sobre el tema, y una vez acabada la ronda, se pasaría al debate en el que también podrían intervenir los asistentes. Como el asunto daba tanto de sí, apenas ninguno pudo ajustarse al timming y, además, a medida que iban pasando los conferenciantes por el escenario, las intervenciones se nutrían de las posturas ya presentadas y la cosa se complicaba aún más.
A continuación voy a intentaros resumir lo más brevemente lo que argumentó cada uno de las doce personalidades a la cuestión planteada: `¿Qué medidas tomarías tú sobre los derechos de autor en internet?’, aunque primero cabría destacar el dato que uno de los socios de RedPoints, Maria Teixidor, apuntó en su presentación al respecto de que los derechos de autor fueron una conquista social que, ahora, con Internet, necesitan ser replanteados para poder formular una legislación adecuada y coherente con la nueva situación, pero sin aniquilar el derecho.
Fèlix Riera, director del Instituto Catalán de les Empresas Culturales.
- Las descargas ilegales en internet no tienen coste cero, contrariamente a la percepción que tienen los practicantes (ancho de banda, antivirus, discos duros, averías, inversión en tiempo de búsqueda, etc.)
- Carencia de plataformas de distribución seguras y existencia de sistemas de pago obsoletos.
- Precio de compra por encima del umbral de lo racional.
- Los operadores de telefonía no incentivan la cultura de consumo legal.
Santiago Orós, registrador del Registro de la Propiedad Intelectual de Barcelona.
- El precio es un factor clave en el debate de la piratería: los autores son avaros e hipócritas (precios caros), los usuarios son vagos y rácanos (todo gratis).
- Las iniciativas legales que se están llevando a cabo no son adecuadas para el entorno real: mejor un buen pacto que un mal juicio.
Carmenchu Buganza, abogada – Codirectora del Máster de IP/IT de ESADE.
- La industria no se adaptó rápido al cambio; no entendió la demanda y priorizó la seguridad.
- El usuario ahora es activo (busca, pide) y lo demanda todo mucho más rápido (plazos más cortos).
- El público quiere disfrutar de una obra, la industria quiere que la disfrute, pero hay que hacer entender que la producción conlleva unos costes. Establecer lo que quiere cada una de las partes.
- Hay que formar e informar al público, pero de forma más amigable (contrariamente a los métodos actual).
- El conflicto actual no es debido a una confrontación de los derechos fundamentales sino a una mala aplicación de unas normas caducadas.
Josep Jover, abogado y candidato del Partido Pirata.
- Agotado el modelo de negocio de los intermediarios.
- Los grandes monopolios industriales han luchado desaforadamente por el mantenimiento de sus privilegios.
- Ante el retraso en evolucionar de las industrias culturales, el público decidió tirar por la tangente y ‘disparar al pianista’ (entramado de infraestructuras con contenidos culturales ilegales).
- Hay personas que han querido abrir nuevas vías y se han topado con la incomprensión de la industria.
Lucía Etxebarria, escritora y periodista.
- La situación actual hace inviable que un autor pueda vivir de su obra.
- La pérdida de ingresos por la piratería significa que se pone en riesgo la creación artística, especialmente la independiente.
- Frente a la falta de recuperación de la inversión, los catálogos se están reduciendo y se está fomentando un arte burgués y políticamente correcto: creadores sin problemas económicos, creadores subvencionados, creadores cuyas obras puedan ser patrocinadas por la publicidad… En definitiva, se promueven sólo obras rentables, sin riesgo, no productos alternativos o para minorías.
- La Ley Sinde no va contra el intercambio privado, sí contra los que se lucran con el intercambio mediante la colocación de publicidad en sus portales.
Jaume Sisa, músico.
- Los autores, creadores, artistas, etc. son la materia prima sobre la que se basa toda la estructura.
- Existe un conflicto de intereses: Las telefonías e industrias tecnológicas son un gran grupo de poder muy interconectado con el gobierno y cuyos intereses pasan por encima del de cualquier otro colectivo, en este caso, la industria cultural. A los políticos no les interesa enfrentarse a esos poderes y acabar con la situación.
- A nadie le parece desorbitado pagar el mayor precio de Europa por el ADSL o gastarse el dinero en dispositivos móviles carísimos, pero no quieren pagar por los contenidos (música, literatura, etc.).
- Una cosa es compartir en primera persona (privadamente) y otra ‘dejarlo ahí’ para ‘compartirlo’ con 50.000 desconocidos, porque las webs que permiten ‘compartir’ con 50.000 amigos son en realidad infraestructuras y generan riqueza para alguien (que no es el autor).
- Un pirata cultural es un ladrón y como tal debería ir a la cárcel, robe en al vida real o en la digital.






